No anteponer nada al
amor de Cristo. RB 4, 21
La Cripta.
Nada se anteponga a la obra de Dios. RB 43, 3
     La Abadía del Niño Dios fue fundada el 30 de agosto de 1899 por la Abadía de Belloc, Francia, y es el primer monasterio benedictino de Hispanoamérica.

     El obispo de Paraná Mons. Rosendo de La Lastra y Gordillo deseaba una sólida y numerosa comunidad de religiosos para su vasta diócesis que abarcaba las actuales provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones. Acudió al santuario de Ntra. Sra. de Luján y allí pidió a la Virgen religiosos para su Diócesis. Al salir se encuentra con el P. Arbelbide, sacerdote francés, a quien le cuenta lo que acababa de solicitar a María, y es ese religioso el que pone al Obispo en el camino hacia la Abadía de Belloc. Es por esto que en su primera visita a la Comunidad naciente, un mes después de su radicación, Mons. De La Lastra les dice a los fundadores: "Sois los monjes de María Santísima".

     Las autoridades civiles de entonces difícilmente habrían permitido la radicación en el país de una orden o congregación religiosa que no se dedicara a actividades educativas o sociales, de modo que los monjes se vieron urgidos a abrir muy rápidamente un Colegio Agrícola-Industrial. A todo esto se sumaban las expectativas y tratativas con la comunidad victoriense, que desde hacía tiempo deseaba una institución que ofreciera nuevos caminos al progreso a través de la educación cristiana de la juventud. En ese sentido, fueron decisivas las gestiones de la Sociedad Protectora de Enseñanza Cristiana, destacándose particularmente su presidente, don Abrahán Bartoloni.

Vamos, pues, a establecer una escuela del servicio divino.
RB, Prol. 45
     El 27 de febrero de 1903 el monasterio es elevado a Priorato Conventual alcanzando así la independencia y en 1904 es nombrado como Prior el P. Ignacio Gracy, llegado el año anterior de Francia y que luego sería elegido Abad de Belloc. El 12 de febrero de 1929 es erigido en Abadía y el primer Abad fue el Rmo. P. Salvador Laborde, francés, llegado también en 1903.

     En cuanto a las actividades que la Comunidad desarrolló en estos años, tenemos que mencionar la atención pastoral de la ciudad y de todo el departamento de Victoria, desde 1899 hasta 1988, año en que se entregó al Obispo de la diócesis de Gualeguaychú. La Parroquia, cuya patrona es Nuestra Señora de Aránzazu, cuenta, además, con una amplia zona rural e islas, con numerosas capillas y centros religiosos, exclusivamente atendidos en esos años por los monjes sacerdotes de la Comunidad que llevaban una vida comunitaria y monástica adaptada a la situación.

     La actividad sacerdotal y misionera no se limitó al departamento de Victoria ni a la provincia de Entre Ríos, sino que también se llevó a cabo una gran tarea evangelizadora en diversos lugares del país. En algunos de ellos permanecieron varios años: en Corrientes atendieron el Santuario de Nuestra Señora de Itatí por espacio de 17 años (desde 1904 hasta 1921); en Azul, provincia de Buenos Aires, tuvieron a su cargo un asilo, una capilla y un colegio (desde 1921 hasta 1934); y en Larramendy, de la misma provincia bonaerense, se ocuparon de una escuela y una capilla de campo (1917-1924).

La Comunidad en 1948
     La Abadía del Niño Dios hizo las siguientes fundaciones: la Abadía de Cristo Rey en El Siambón, Tucumán (Argentina), en 1956; el Priorato simple de La Pascua en Canelones (Uruguay), en 1976. Y en 1982 asume como Priorato simple al Monasterio de San Benito de Llíu-Llíu, de Limache (Chile).

      De la Abadía depende desde 1965 el Instituto Privado John F. Kennedy, situado en la ciudad de Victoria, y en el sector externo del Monasterio funciona desde 1983 el Instituto de Profesorado San Benito, destinado a la formación docente y profesional.

      La Comunidad ha promovido la construcción de un barrio de viviendas, cuyo primer grupo fue inaugurado en 1971, y es atendido con mucha dedicación por las Hermanas Dominicas Misioneras. También nació por iniciativa de los monjes el club social y deportivo San Benito, centro de diversos eventos culturales, cuyos antecedentes más remotos se remontan al año 1959. Además, es preciso señalar que la Abadía es una importante fuente de trabajo para el vecindario.

Teman a Dios con amor. RB 72, 9
      En 1997 luego de 27 años de gobierno dejó su cargo de Abad el P. Eduardo Ghiotto (IV Abad). La Comunidad eligió a su nuevo Abad en la persona del P. Carlos Martín Oberti.

     El 29 de agosto de 1998 se consagró la nueva Iglesia abacial. De estilo neo-románico, muy luminosa, refleja así el paso de la luz a lo largo del día y manifiesta también un simbolismo en relación a la celebración de la Liturgia de las Horas. Está dedicada al Misterio del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. Con esta celebración se dio apertura al año Jubilar del Centenario de la fundación, a lo largo del cual se recordó con varios actos esta efeméride tan significativa en la historia monástica de Argentina y de toda Hispanoamérica.

     Después de la celebración del Centenario en 1999, del gran Jubileo de los dos mil años del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo y de haber entrado con toda la Iglesia en el tercer milenio de la era cristiana, la Abadía del Niño Dios y sus monjes quieren abrirse al futuro en la fidelidad a su vocación monástica y a su historia elevando a Dios una continua alabanza, que resuena en la vida de cada día.


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